miércoles, 31 de diciembre de 2014

Reseña: Loving Annabelle

Siguiendo con mi educación en cine LGTB, el otro día vi Loving Annabelle.
Vaya por delante la simpatía y respeto inmediato que siento por este nuestro cine, pero he decidido no casarme con nadie y ser crítica cuando haga falta. 
Loving Annabelle es una película del 2006, pero al verla me parece más del 96. Se me queda un poco lejana en su inocencia y su contención. Se supone que el texto que la inspira es el film Mädchen in Uniform (versiones de 1931 y 1958 esta última con la gran Romy Schneider). No sé yo si el resultado final aporta mucho. Desde luego, queda espacio para otro remake.

Simone y Annabelle

Loving Annabelle presenta una historia del género "internados". Se centra en la arquetípica fascinación alumna-profesor (que en este caso trata de ser la concreta relación alumna-profesora). La distinción no es gratuita, pues esa diferencia, la "a" de profesora, es la que da sentido a esta historia. Lo importante es que la historia de amor sea lésbica. Bien. Aunque la teoría tiene sus riesgos. Y  la peli cae de lleno en la trampa de su propia propuesta.  El problema con Loving Annabelle es que el espectad@r tiene que empatizar más con sus experiencias y deseos que con lo que ve en la pantalla. Yo, por ejemplo, soy incapaz de ver esa fascinación que es el motor de esta historia de amor, en la película. El esquema de la historia es claro: Llegar de A a B en el contexto del internado. Pero es el desarrollo el que falla. Katherine Brooks (directora y guionista) falla en el intento de hacer avanzar esta historia y darle cuerpo. Están los elementos, pero no hay alma. La historia LGTB no es suficiente por sí misma para aguantar el viaje.
Tan insuficiente  como una cita de Proust si se usa solo como una mera cita. 
"El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos." 
Este lema, que se utiliza como símbolo de la complicidad entre las dos protagonistas, no es un principio-base de este film, que no alcanza en ningún momento a dar una nueva mirada a la historia de amor. No basta con citar, pues.

Romy Schneider y Lilli Palmer en Mädchen in Uniform(1958)

La película es honesta, de bajo presupuesto -aunque tampoco ínfimo- (900.000 dólares), con buenas intenciones (y, como decía, se ven los elementos), pero... a mí no me basta. Yo siempre exijo un último esfuerzo, un poco más de búsqueda; nuevos ojos. Tal vez, esta historia se hubiera podido mejorar desde el guión mismo. Tal vez quitando un poco de acartonamiento a una de sus protagonistas, Simone (Diane Gaidry). Tal vez repensando el final!
El final de la película me parece un tanto abrupto (clímax y punto final, de golpe y porrazo) y me parece, además, un poco puritano (¿es una injusticia social?; ¿es un castigo?). En cualquier caso, durante la peli, la diferencia de edad entre Simone y Annabelle, nunca ha sido cuestionada (y es un tema que también da para reflexionar).
A pesar de estos cabos sueltos, teníamos buenas secundarias y subtramas: los celos de la compañera de clase; el pasado de la protagonista (criada en el colegio católico y con una relación difícil  con su tía: la Hermana Inmaculada)... Todo ellos queda un poco diluido en el conjunto. La historia personal de Simone está bien esbozada, pero no creo que se le llegue a sacar punta. Tampoco a la supuesta represión de la educación católica, más allá de los símbolos y las formas. En fin, se pasa muy de puntillas por los puntos calientes de la historia. Una pena.

Atracción en la capilla


En este sentido, yo prefiero otra película de internados: "Cracks". Tiene  más misterio y fascinación; más desquicie y un mejor casting (qué importantes son los buenos actores en el cine!)

Para cerrar el tema de Loving Annabelle: una pregunta planea por mi mente y me parece que es el lastre del filme. ¿Por qué ser una buena película, cuando puedes ser solo una película LGTB? And this is, Mesdames y Messieurs, la eterna cuestión...





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